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UNA CARRERA en GUITARRA


Glenn
Gould,
el
intérprete
de Bach más grande de todos los tiempos,
habla de por qué le dijo NO a una carrera concertística. |
Hoy sabemos por cierto que toma 10.000 horas de práctica inteligente
(aproximadamente 10 años) sobresalir en cualquier disciplina que
elijamos. Sí, 10.000
horas. Cada gran músico que conozcas tuvo que pasar por esa
incubación de 10 años y tu no eres una
excepción. Si, Mozart era pupilo de su padre desde una
edad tempranísima, y compuso las primeras grandes obras a la
edad de 21... Ya había acumulado unos buenos 18 años de
trabajo para cuando se volvió una estrella. Por lo tanto, el
mito de que el talento era el único ingrediente del éxito
de Mozart, es solo eso, un mito. El tenía esa chispa de
talento que los maestros acertados, el entorno y mucho trabajo
esculpieron formando la figura colosal que hoy conocemos. Un ejemplo
muy similar de este tipo de crecimiento es Tiger Wood. Su papá
Earl le entrenó desde la tierna edad de 4 meses, tomó sus
primeras lecciones oficiales de golf a los 4 y para cuando tenía
21 llevaba puesta su primera chaqueta verde en el Augusta Golf Master.
El también había acumulado 17 años de
práctica para cuando cumplió los 21. Si, querido
amigo, no hay historias-milagro... solo las circumstancias correctas,
entrenadores y MUCHO trabajo duro. Empezar a una edad temprana es
siempre una ventaja porque hay partes del cerebro asignadas a la
coordinación, actividad muscular en general, ejecución de
instrumentos (o cualquier otra disciplina). El talento amenudo confunde
como concepto porque solemos creer que los grandes exitosos de la vida
tenían el `don`. ¡¡¡Falso!!! El proceso
es algo como ésto: Un buen maestro (buen es la palabra clave)
inmediatamente descubre el talento y trabaja más intensamente
con un alumno dado, y, consecuentemente, el alumno se vuelve más
y más motivado y el efecto es como un amplificador, se alimenta
a sí mismo y el crecimiento en todos los frentes es mayor... la
rueda está girando, y unos cuantos miles de horas más
tardes, un gran instrumentista habrá nacido. Para el
instrumentista sin talento, el resultado final será el mismo,
solo que va a tener que trabajar más duro y muy pocas veces
será liso el camino... Sin embargo, una cosa es segura. De
todos los ingredientes necesarios para el éxito, el más
valioso es una predisposición a TRABAJAR DURO. El talento es un
extra pero por sí solo no es suficiente. Estoy seguro de
que habrás notado como los orientales se están volviendo
progresiva y crecientemente los mejores en varias disciplinas
musicales. No es genético... te aseguro, todos los seres humanos
tienen el mismo número y tipo de cromosomas. Es cultural. Viene
de hace centenares de años. Los orientales siempre tuvieron que
afrontar dificultades en el mundo occidental y tuvieron que luchar
mucho más para sobrevivir. Cuando mis ancestros estaban
plantando y cosechando maíz en Europa, los chinos por ejemplo
hacían lo mismo con el arroz. El arroz es mucho más
difícil de plantar, mantener, y cosechar. Mis ancestros
podían recostarse y mirar las estrellas por mucho más
tiempo que sus contrapartes chinas. Los músicos orientales
practican mucho más fervientemente y por periodos más
largos de tiempo y tienen la paciencia necesaria para esperar los
resultados (lee sobre el guitarrista Kazuhito Yamashita en mi
artículo sobre la
linea
cronológica
de
la
guitarra clásica).
"¿Lo
tengo?" Debes haberte preguntado ésto muchas
veces. Especialmente si estás esforzándote mucho
con la guitarra. Los padres de mis alumnos me preguntan
ésto apenas termina la primera clase. Yo comprendo y sé
que los padres quieren lo mejor para sus hijos, y creo que un maestro
debe ser un poco padre además de maestro. Eventualmente,
todos queremos estar seguros de estar haciendo lo que fuimos diseñados para hacer. Solo
así podremos realmente ser felices y el objetivo de nuestros
padres es ése. ¿A quién estamos
haciéndole la pregunta? o, mas bien, ¿quén creemos
que tiene la respuesta a la pregunta?
Antes
de
que
intentes
contestar,
déjame explorar contigo algunos
asuntos ¨guitarrísticos¨ muy importantes que tienes el
derecho y la obligación de saber, asuntos que he madurado a
través de mi experiencia de vida y mi educación.
Todos estos asuntos apuntan en una sola dirección. Encuentra exáctamente qué
rol tu y tu música estarán cumpliendo y asegúrate
de conocerte a tí mismo muy bien porque cuanto mejor te
conozcas, más probabilidades habrá de que seas un
¨guitarrista feliz".
Asuntos:
Yo no
estaría escribiendo esto y no conoceríamos un mundo de
guitarra clásica si no fuera por Andrés Segovia. No
estamos hablando de ¨un¨ guitarrista, estamos hablando de un
hombre que vivió todo el siglo veinte (Segovia murió en
1987), el siglo que ha visto más cambios que cualquier otro
siglo hasta y desde entonces. Si naciste en cualquier momento
entre 1893 y 1987, puedes decir con toda certeza que eras un
contemporario de Segovia.
Durante
gran
parte
de
los
años 90, el mundo de la guitarra
clásica estaba dividido más o menos así: los que
se ¨atrevían¨ a criticar al maestro, los que querían
que el hombre fuera ¨beatificado¨,
(paso
anterior
a
ser
un Santo), y aquéllos que usaban el nombre
de Segovia para llegar a
alguna parte.
Conozco
a
los
españoles
muy
bien. Por un lado, una parte de mi sangre es
española (mi abuela era De
Niquesa Bellucci).
Segovia
era
un
andaluz y un español. Eso se traduce
como increiblemente necio y
poético. Y, por supuesto, también era un
hombre.
De
los 7 hasta los 16, los únicos guitarristas que conocía
eran Segovia y mi maestro Vincenzo Calsolaro. El único
guitarrista que mi maestro Vincenzo parecía conocer era Segovia
(al menos así parecía ser... ¨Segovia ésto,
Segovia aquéllo...¨ El único concierto que
presencié era... ¡por supuesto! un conceirto de Segovia en
Bari! No es necesario decir que para cuando tenía 17
años, la meta de mi vida era conocer al MAESTRO !! Lo hice, 5
años más tarde en Madrid. Esta era la frase `peso
pesado´ de mi currículum. "Renato estudió con
Segovia !!". Después de todo, quién concía a
Calsolaro... o a Carlevaro, si es por eso - para siquiera
preocuparse de incluirlos en el currículum? Como
podías soñar de lograrlo como guitarrasta sin la
aprobación de Segovia?
El
tiempo y mucha musicalidad han hecho de Segovia una figura realmente
gigantezca y es bajo esta luz que voy a seguir escribiendo. Debe
hacerse justicia y la justicia debe estar bendada.
Yo
conocí al hombre cuando ya había cumplido los
noventa! Era manso y amable, y todo lo que puedo decir
concerniente a mi experiencia personal con él es bueno.
Seguramente me tocó lo mejor de él: palabras de
sabiduría y una idea clara de lo que no quería como vida.
Pero hay muchas anécdotas alumno-maestro no tan felices como la
mía, que nunca son mencionadas en las revistas de guitarra y que
son tan reales como las de los que logran trascender en las revistas o
libros de guitarra. Parece que la mayoría de mis colegas
aún temen que el maestro pueda oirlos desde el más
allá, y desaprobar.
En el
libro de Graham Wade, Maestro
Segovia, puedes leer la siguiente anécdota en la
página 72:

Traducción: Un guitarrista
mexicano había sido vehementemente humillado por Segovia durante
una clase magistral en Siena. El Maestro, con exasperación
había exclamado: Tu pulgar hace un ruido terrible en las
cuerdas. Por qué no haces algo al respecto? Como amputarlo, si
hace falta... tal vez te crezca uno nuevo...
El
receptor de este consejo estaba comprensiblemente deprimido y
empezó a alcolizarse. Un amigo le preguntó
qué le pasaba, y el guitarrista replicó que estaba
esperando que la torre abriera a las tres de la tarde, para poder subir
hasta la cima y tirarse, por causa de su pulgar.
Segovia
supo
del
estado
mental
del mexicano, y rápidamente se
acercó al hombre mientras se estaba alejando del bar para
dirigirse a la iglesia con su alta torre.
-No lo
hagas, joven, le dijo Segovia. ¨Si te cortas ese pulgar, tal
vez el pulgar nuevo suene peor.¨
Ahora
pregúntate:
es
éste el maestro en el que quiero convertirme? El
guitarrista mexicano tenía un nombre y un sueño, que
probablemente fueron destrozados ese día, más allá
del entretenimiento que pueda causarnos a tí y a mí la
anécdota.
PARTE
2
En
los últimos 2 siglos (haz clic
para ver la linea cronológica), la profesión musical ha
transcurrido algunos de sus cambios más dramáticos.
Los músicos, a su vez, han tenido que lidiar con algunas
situaciones casi inhumanas, o , para ser más precisos,
situaciones no-musicales tanto instrumentales como de estilo de vida,
para poder hacer frente a estos cambios. Hay algunos hechos
históricos que ciertamente jugaron una parte clave en reformar
la vida musical. El rol siempre más disminuido de la Iglesia, y
la vida espiritual en general, en cuestiones seculares, es seguramente
uno de los más influenciales. La única cosa que no ha
cambiado para nada es la vanidad humana... La vanidad, el ego, moi, etc., es, en cierta
manera, un instrumento de
sobrevivencia. Cuando éste está sin domar o fuera
de control, entonces el resultado es un monstruo. Esto es tan
cierto que pasé mis primeros 14 años como guitarrista
pensando que el éxito o la realización personal y el
prestigio se medían en cantidad de fama o reconocimiento
público que la profesión trajera consigo.
¡Qué horror!
Las
siguientes son algunas de las consideraciones más importantes
que deben ser tomadas en cuenta por el aspirante guitarrista.
- Si
quieres
ser
un
guitarrista
famoso, recuerda que no existe tal cosa como
una "escuela para guitarristas famosos". Si quieres ser famoso,
entonces probablemente aún no cumpliste los treinta. Si ya
cumpliste los 30 o los 40 te sugiero que veas a un cura o siquiatra.
- Recuerda
que
Segovia
está
muerto
y que grabar un cd con sus mediocres
composiciones hoy no le dará un ¨empuje¨ a tu carrera
sino más bien una patada de adiós.
- Si
crees
que
John
Williams
es famoso, entonces deberías saber que
la gente que va a sus conciertos amenudo cree que van a escuchar a John
T. Williams, el compositor de bandas sonoras para
películas. Yo recibí este correo electrónico
HOY -25 de diciembre del 2002- desde China: "Hola,
antes que nada, excelente trabajo! Tu sitio web es taaaaan
fantástico, dice todo lo que yo necesitaba saber del
trémolo y de Mangore! Detecté que un guitarrista llamado
John Williams grabó "La Catedral". Pero también hay un
compositor de música para películas llamado John Williams
(Star Wars, Superman). Estas dos personas son acaso la misma ???
¡Feliz Navidad!"-
O
bien, en este corto segmento escucha al mismísimo John Williams
aclarando el asunto en un reciente concierto en Japón:
Ningún
guitarrista
jamás
fue
famoso,
con la excepción de
Andrés Segovia, y ningún guitarrista jamás
será así de famoso otra vez... CONTINUA EN EL AREA
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